lunes, noviembre 13, 2017

La Diada juego de tronos y el Risk


Algunos reconocerán a Rafael Casanova como un icono del independentismo. Lo curioso es que en realidad no era otra cosa que alguien que se mostraba partidario de que el trono de España recayera en el Archiduque Carlos de Austria y que estuvo al mando civil y militar de la ciudad de Barcelona cuando Felipe V la asedió en la Guerra de Secesión.

La Guerra de Sucesión fue una Guerra civil a la española, es decir, se invita a todo el mundo para que participe de la misma y buena parte de Europa acaba involucrada de una u otra manera. Claro que en realidad no es correcto hablar de países en su significado actual,  en su lugar sería más apropiado sustituir la palabra países por propiedades,  ya que por aquel entonces no hay ninguna "democracia" involucrada, aquello era más bien un conjunto de monarcas jugando al Risk con sus propiedades que cuando no están jugando, pasan simplemente de padres a hijos. A veces esos territorios los hereda un solo hijo o se dividen entre varios hijos creando nuevas propiedades que seguramente alguien acabará llamando países o la semilla que pueda dar la escusa para crearlo. Otras veces un matrimonio en bienes gananciales o con separación de bienes hace que varios territorios acaben en poder de un solo matrimonio y volvemos a empezar con las herencias y las divisiones.

Así, tenemos que el territorio que ocupa lo que hoy aún llamamos España pasó de unas manos a otras por una larga partida de Risk aderezada con herencias, divisiones y uniones de sus propietarios... la realeza de turno.

Uno de ellos fue Carlos II, el hechizado... basta con mirar las "fotos" de la época para ver que su hechizo era también consecuencia de la razón de su poder. Los Targaryen no son los únicos que mezclan cromosomas de la misma familia. Claro que a base de mezclar siempre con el mismo gen, a falta de hijos, siempre había primos y parientes susceptibles de reclamar todas las herencias, porque era raro el monarca que no estuviera emparentado con absolutamente todas las casas reales, amigas o enemigas.

Este había llegado a la saturación genética de la suya y aparte de merecer una plaza de aparcamiento permanente con tarjeta de persona con discapacidad no pudo tener hijos y como parece ser que dijo un enviado del Papa "se puede hacer lo que se desee con él pues carece de voluntad propia".

Paradójicamente, en su idiotez (dicho con toda el sentido clínico del término) debía saber que no tenía ni idea de gobernar y tuvo suerte, al menos relativa, con aquellos que lo hacían por él. Válidos como el Duque de Medinaceli o el Conde de Oropesa que sirvieron para incrementar el valor de sus propiedades.

Lo cierto es que en su primer testamento nombró heredero a un sobrino nieto de su casa, los Austrias... José Fernando de Babiera que digo yo que allí lo llamarían de una forma más germana... o austriaca que para el caso. Era un nombramiento casi lógico por parentesco aunque no era más que un niño. (Pero a fin de cuentas Carlos II era rey desde los cuatro años). Pero el heredero se empeñó en cambiar el orden de defunciones con respecto al que produce la herencia y el hechizado se quedó sin heredero.

En palacio empezaron las conspiraciones para nombrar otro heredero, no nos olvidemos que era rara la casa real que no estuviera, entonces y ahora, emparentada con todas las demás así que Francia entraba en el reparto potencial con otro sobrino nieto. Felipe de Anjou. El reparto de las propiedades del Rey quedaba de forma muy dispar dependiendo de si el Rey había hecho o no un testamento a favor de este último por lo que la guerra de sucesión, se convirtió en una guerra europea ya que a la muerte del anterior heredero en un pacto entre el rey de Francia y el de Inglaterra se decidió que el heredero pasaba a ser el Archiduque Carlos, un pariente de la casa de Habsburgo... emparentado con todas las casas reales pasadas y futuras de cualquier sitio de Europa pero que venía bien para los intereses de Francia, Inglaterra y Holanda (Quiero decir... para sus dueños que no necesariamente sus gentes).

Unos lo querían todo, otros estaban dispuestos a renunciar a una parte pero cada territorio, cada moneda de la bolsa de la herencia del difunto Rey, se decantó por uno de los candidatos. Por aquel entonces ya había un Romeva austriaco que convenció a los valencianos, a los más pobres, que si apoyaban al candidato austriaco, no tendrían que pagar impuestos. Aquellos maulets ignorantes lucharon con tesón por una España tax free, porque se creyeron aquello de que "los nobles nos roban", y no les faltaba razón, pero su lucha la hacían por otros nobles que antes de acabar la guerra ya habían vuelto a pedir sus impuestos, porque la guerra era muy cara.

Austracistas hubo también es Castilla, y Aragón, al igual que Valencia y Baleares lucharon todos en el mismo bando. Lo dicho, una guerra civil en el que españoles mataban a otros españoles por darle la propiedad de sus tierras a un francés o a un austriaco.

Escuchando a muchos  hablar de la rendición de Barcelona del 11 de septiembre de 1714, uno podría llegar a pensar que Felipe de Anjou, ahora con un V en lugar de Anjou, había ganado la guerra. Pero en realidad en ese Risk europeo no se puede decir que ganase la partida. De hecho, la guerra había terminado casi un año antes, en abril de 1713 se firmó el primer tratado de Utrech, el gasto de la guerra era demasiado alto por lo que pensaron en repartirse el tablero para dejar la partida para otro día. La herencia de Carlos II se la repartían entre unos pocos y Felipe V no se puede decir que saliera demasiado bien parado. Así se quedó sin los Paises bajos, el Reino de Nápoles, Cerdeña, el ducado de Milán y el reino de Sicilia. No contentos con ello, volvieron a firmar otro tratado y en otra tirada de dados Felipe de Anjou perdió Menorca, Gibraltar y algun territorio que no estaba en la herencia original como la Isla de Terranova, la Acadia, la isla de San Cristobal, las Antillas y  la bahía de Hudson, por no decir que los derechos sobre los esclavos de América, esos sí patrimonio de la España de entonces, porque me imagino que los secesionistas catalanes de hoy que tanto reclaman todo lo de entonces, correrán un tupido velo al hecho de que eran precisamente los nobles catalanes los que gozaban de dicho privilegio.

La mayoría de los jugadores de la partida se sentían satisfechos con el reparto, seguir con la guerra en la peninsula era un gasto innecesario. Felipe V había perdido todo lo demás, solo le quedaba coger los cachos de lo que le habían dejado pero en Cataluña aguantaron en su lucha por un candidato que les había abandonado a su suerte.

En aquella batalla que ahora tanto recuerdan los independentistas catalanes mezclando churras con merinas, resulta que se publicó un bando antes de ser derrotados llamando a la población barcelonesa a "derramar gloriosamente su sangre y vida por su Rey, por su honor, por la Patria y por la libertad de toda España"... lo que son las cosas.

Es por tanto curioso ver que la base independentista se basa en una batalla perdida, en la que sus "heroes" luchaban por España (que no mártires pues aunque ahora van a rezar a la tumba de Casanoves, este no murió en la guerra y siguió ejerciendo de abogado sin exilarse a ningún lugar).

Cataluña, como una pieza más del Risk, quedó en manos de uno de los monarcas que jugaban la partida, que como buenos jugadores se fueron a casa pensando que todos habían ganado. Volviendo al escenario que reclaman de aquel 1714. Deberían pedir que Menorca siguiera siendo Británica,  un Gibraltar Español y reclamar para Francia, y por tanto para Europa los caladeros con lo que evitarnos discusiones con Canadá por la pesca del Fletan.  Lo cierto es que da igual quien hubiera ganado, en todos los escenarios posibles de aquella guerra, Cataluña no dejaba de ser España, solo cambiaba el dueño.



sábado, noviembre 11, 2017

La manifestación de castellers.

También había pensado llamarlo el arte de contar personas como si fueran votantes que pueden votar varias veces...

Ciertamente, hoy han salido muchos a la calle, era de prever, ya lo habían dicho. No se manifestaron hace una semana porque querían la mayor cantidad de gente posible, tenían miedo a pinchar así que necesitaban asegurarse la foto.

Uno mira la prensa y a bote pronto parece que lo han conseguido, las fotos son tan significativas como las de la manifestación de aquellos que se manifestaron en contra de todo lo que estos piden y la guardia urbana ha cifrado la asistencia en 750.000 personas cuando en la otra la midieron en casi la mitad a pesar de que medía más por una calle más ancha.

Es decir, la última manifestación convocada por Societat Civil Catalana escogió una calle más grande (Paseo de Gracia) que la anterior ocasión (Via Layetana) porque no habían cabido todos y corrieron el riesgo de caer en las comparaciones con las manifestaciones separatistas que podían realizar en el mismo recorrido.

Curiosamente, los secesionistas también han cambiado de recorrido, a uno más estrecho...

No soy un experto, pero voy a elegir los datos de la vanguardia, tres kilómetros de manifestación en la calle Marina, en una calle que no ocupa 20 metros de ancho, (7 carriles de coches) hace un total de 60.000 metros cuadrados.

Apretados sin moverse serían 4 personas por metro cuadrado, es decir 240.000 personas. Muchas... sí, pero bastante lejos de una Diada. Por poner un ejemplo en el Pilar salieron 288.000 personas para hacer la ofrenda, que junto a los que fueron de público sumaron aproximadamente medio millón de asistentes. Aragón tiene 1.300.000 habitantes frente a los 7.500.000 de Cataluña.

240.000 asistentes a una más de las trascendentales, históricas y multitudinarias manifestaciones de autodeterminación secesionista de Cataluña, no parecen tantos, ya que para ser los 750.000 que proclaman ser, deberían haber sido capaces de andar a razón de más de 12 personas por metro cuadrado.

Que alguien haga la prueba, un metro cuadrado vienen a ser cuatro baldosas de 50 centimetros de arista cada una, en una baldosa tendrían que entrar tres personas, yo se que soy grande, pero en una sola me salgo por los hombros así que por lo general deberían andar uno encima de otro y hasta tres por baldosa, solo se me ocurre que lo hagan en plan castell, y sí, reunir a 750.000 castellers de a tres ha debido ser algo de lo más espectacular.

Lástima que la linea que iba debajo de las otras dos no veía la realidad de cuanto ha ido menguando su capacidad de convocatoria y que los que se quedaron en casa solo han visto las imágenes que les han querido vender con los números, falsos a todas luces, con los que les quieren engañar.

jueves, noviembre 09, 2017

Yo tampoco me callo. Carta a Eduard Punset.

Estimado Sr. Punset,

No es la primera vez que le escribo, este blog nació en 2006 y prácticamente desde el primer momento estuve enganchado a las entradas que publicaba en su blog, figurando entre los pocos a los que seguía habitualmente.

Reconozco que soy uno de probablemente tantos espectadores que abandonó la TVE porque consideraba que había vendido su alma y había perdido su sentido, pero no fue siempre así. Hubo un tiempo en el que sí la miraba y en casa me tachaban de raro porque era seguidor de  su programa de divulgación científica Redes. No debíamos ser muchos televidentes pero sí los suficientes como para que el programa se mantuviera durante bastantes años. Su blog,  tenía de hecho muchos más lectores y comentaristas que los que yo pueda soñar llegar a tener.

Siempre le he tenido como una de las personas más sensatas a las que tuve ocasión de escuchar. Sus entrevistas podían parecer lentas, estaba claro que las preguntas estaban orientadas a la respuesta pero eran raras las ocasiones en las que no obtenía algo de sumo provecho.

Soy valenciano, pero no tengo muchos libros en catalán o valenciano, (yo no veo más diferencia entre ambos idiomas que la que pudiera existir entre el Español de México y el de Extremadura), lo que sí puedo asegurar es que todos los ensayos que tengo en catalán son de su factura. Antes había comprado alguno en castellano pero suponía que expresaría mejor sus pensamientos en su idioma nativo, no quería traducciones.

Sin embargo, hoy, en su 81 vuelta al sol, porque según usted mismo reconoce, cumple precisamente hoy esos años, me he llevado una de las mayores decepciones de los últimos años al leer su artículo en la Vanguardia.

En el enlace en la portada digital, anticipa usted que "desgraciadamente, la separación de poderes en España no existe", habían más noticias en el periódico, pero su artículo, por ser suyo, fue el elegido para empezar a leer, creía que una vez más saldría enriquecido con el mismo. El título que le había puesto me hacía pensar que en sus argumentaciones apoyaría de algún modo a esa mitad silenciosa, esos que habían aguantado durante tantos años la misma presión que usted pudo sentir al estar acorralado en un ambiente hostil con su idioma nativo.

El título invitaba a ello, "¿Porqué me tengo que callar?", pero no, no se refería a los que hablaban español con su idioma paterno, materno o ambos en un lugar que había invertido las tornas, y ahora resultaba ser la lengua de Cervantes, el español, el que estaba siendo perseguido y marginado.

En su lugar se lamenta de que en España no haya división de poderes como dice que ocurre en Francia, Alemania, Estados Unidos, Inglaterra. Se arrepiente... ¿de haber sido el primer ministro comunista? ¿por haber sido ministro... o comunista?

Ya que esa división de poderes de la que tanto habla, no es precisamente un ejemplo a seguir en ningún país comunista actual, pero tampoco lo fue en los países de referencia cuando usted se convirtió en comunista, la URSS, China o Cuba.

Critica que la cúpula del sistema judicial en España sea designada por el Rey a propuesta del Senado y del Congreso de diputados, vamos, que de alguna forma los políticos acaban designando a los jueces y que por ello no hay independencia. El consejo General del Poder Judicial está formado por 20 vocales, por ello hay representantes de prácticamente todas las tendencias políticas presentes en el Senado y el Congreso, su mandato dura 5 años, por lo que es dispar con el tiempo de una legislatura estandar, lo que hace que los senadores, diputados que los eligen no coinciden necesariamente en su mayoría parlamentaria con los aquellos a los que han elegido.

Usted asegura que ese sistema, que usted colaboró a instaurar, no garantiza la independencia del poder judicial. De algún modo insinúa que debería seguirse el método de los países que menciona, pero no dice en que consiste esa división, yo no se como hacen, pero usted me enseño a tener curiosidad, a buscar y es lo que he hecho.

Estados Unidos: Los miembros de la Corte Suprema son nombrados por el Presidente y los confirma el senado. Pero es significativo que dependen de la decisión de una única persona, de entre dos posibles ya que solo hay dos partidos políticos que se reparten el poder. El cargo es vitalicio, (salvo impugnación) por lo que tres personas han escogido prácticamente la totalidad de los cargos. Si tenemos presente que dos miembros de la misma familia han sido presidentes del país,  la independencia judicial depende en su mayoría, y hasta que mueran, de las preferencias de los Bush. Muy, pero que muy independientes. Algo que ya quedó preclaro cuando el tribunal dirimió el resultado de las elecciones en las que sorprendentemente y contra todo pronóstico ganó Bush hijo.

Alemania: Tiene un sistema muy eficiente, bastante autónomo pero no existe ningún órgano similar al CGPJ español. Dependiendo del tribunal, los Länder o el Estado central asumen ese tipo de competencias. No hay un órgano de gobierno autónomo judicial. El sistema es es administrado por el ministro de Justicia de cada Land o del Bund, dependiendo de la instancia... Vamos... sería como si en España dependieran del Ministro de Justicia o del Gobierno Autónomo correspondiente, ¿sería más imparcial de este modo?

Reino Unido: Los miembros del Tribunal Supremo o Corte Suprema los propone el primer Ministro a la Reina y salvo que el parlamento los destituya (que puede hacerlo) están en su cargo hasta que se jubilan. Vamos, que sería como si Rajoy los propusiera al Rey, y si alguno no le gusta al parlamento... se le destituye. Independientes.. sí señor.

En Francia, el consejo superior de la magistratura sí propone los candidatos de sus distintas instancias al presidente, por lo que sería el único país de los citados que efectivamente, parece primar algún tipo de independencia.

No digo que efectivamente, en Estados Unidos, Alemania o Reino Unido el poder judicial no sea independiente, lo que afirmo, es que no son más independientes de lo que lo pueda ser el Poder Judicial en España.

Y eso... señor Punset, es lo que más me ha defraudado de su artículo, que no lo único, pues su fama le precede, y la gente tiene tendencia a creerle, yo lo hacía, pero me temo que el resto no busque como yo he hecho, y por ello, tampoco me callo.

Además, y eso también lo hecho en falta, no se postula, ¿se calla?, y no nos dice si considera realmente positiva una eventual independencia de una región por razones supremacistas, ¿se cree usted, con lo culto que le consideramos todos, que efectivamente España les roba? ¿no será que algunos políticos, mas bien muchos pero también de Cataluña han robado? ¿No es menos cierto que nos enteramos de esas lindezas por la justicia?

Dice que es, o era comunista, ¿ya no existe la solidaridad de las regiones ricas con las pobres?, ¿ya no considera oportuno el reparto de la riqueza?, ¿o es que ahora opina que las huelgas consisten en impedir que los que quieran ir a trabajar, puedan hacerlo?

Me ha defraudado señor Punset, y además es un mentiroso, porque sí se calla, y solo opina de aquellos a los que considera sus amigos porque un juez les ha dictado prisión preventiva por un delito que presumiblemente han cometido y los califica de presos políticos tratando de influir en la justicia.

Pues sepa, que ayer salió de la cárcel un presidente de comunidad autónoma al que aún no han juzgado. Pasó más de 6 meses en prisión preventiva y ha abonado una considerable fianza para salir de la cárcel. Los delitos eran otros, pero sinceramente, no creo que fueran menos graves que los que atribuyen a sus amigos ya que la pérdida económica que sufrirá el país, también Cataluña, es muy superior a la que presumiblemente ha obtenido el Molt Horonable President Ignacio González... ay no... que si es de Madrid, no es honorable.

Ojo, no me confunda señor Punset, no soy quien para determinar quien debe estar en la cárcel, ni quien debe salir de la misma. En eso consiste precisamente la independencia del poder judicial, nadie, ni yo, ni nadie, ni usted tampoco, puede reclamar la libertad o la prisión de nadie, salvo que use los trámites judiciales pertinentes. Aunque eso sí, es libre de pedir lo que quiera, porque por eso vivimos en una democracia, ¿a que no le han metido en la cárcel por ello?

Así que deje el pasaporte en casa, que no le hace falta. En la UE puede ir con el DNI, español, sin necesidad de pasaporte, que por un casual está reconocido como uno de los más aceptados del mundo, precisamente porque de democracia, aún no vamos escasos.

Atentamente.

Un defraudado servidor.





miércoles, noviembre 08, 2017

Cuando la violencia se disfraza de huelga diferida.


Vivimos en una democracia, una de las que más derechos reconoce a sus habitantes y se defiende el derecho a la huelga, los trabajadores tienen derecho a "joder" al empresario si consideran que sus derechos están siendo pisoteados. Con los sindicatos funcionando realmente para proteger a los trabajadores las empresas comprenden que si los trabajadores están contentos, los beneficios suben más de lo que bajan. Evidentemente no deja de ser un equilibrio, tampoco pueden dar más de lo que ganan por lo que no todos están de acuerdo con ir a la huelga, no todos pierden lo mismo.

Si una gran mayoría de los convocados consideran que deben secundar una huelga, los piquetes informativos (eufemismo para denotar al grupo de matones que intimida a los que no secundan una huelga) sobran, no hacen falta pues no "informan" (acosan, intimidan, atacan, obstaculizan y violentan) a nadie.

Por el contrario, si nadie secunda la huelga, esos piquetes se convierten en un problema, tanto para el empresario como para todos los trabajadores ya que en este caso no se piden mejoras para todos los trabajadores ya que si no secundan la huelga es porque suponen que pueden perder más de lo que ganan. Esas huelgas las hacen para mejorar las condiciones de unos pocos, más que una huelga, es un chantaje.

También resulta curioso que por lo general los piquetes cobran por hacer el trabajo de impedir que el resto pueda trabajar por lo que de alguna manera se podría decir que en una huelga general, siempre se debería descontar a los matones informativos que pretenden que el resto secunde la huelga en diferido, por el simple método de impedirles ir a trabajar.

Si son demasiados los que quieren ir a trabajar, resulta que los piquetes no tienen fuerza para detenerlos en el lugar de trabajo, así que lo que hacen es cortar las calles, carreteras y vías de tren.

No se si la policía no ha actuado para mostrar lo que es un país sin ley o porque no interesa mostrar enfrentamientos como los que se producen en astilleros, minería o cualquier colectivo que pretende extender su protesta fuera de su lugar de trabajo. Es cualquier caso llama la atención que nadie haga nada por quitar a esos desgarramantas de la vía del tren o de enmedio de la calle y que luego pongan una multa de 100 euros por aparcar en doble fila por ir a la farmacia de urgencia ya que "interrumpes la circulación".

Supongo que todo es por dejar que los violentos vayan mostrando sus cartas y matarlos de aburrimiento mientras el resto del país se va concienciando de que no queremos que esos antisistema se hagan con una parte del país, es como una señal del gobierno central de que "eso" es lo que nos espera si no lo cambiamos en las hurnas.

Sea como sea, la violencia activa y pasiva de esos desertores del arado empieza a resultar cansina y me temo que tarde o temprano alguien acabará pasando por encima de esos anormales que bloquean la carretera y vendrán los lamentos por no haber quitado a tiempo los cebollos de la carretera.


lunes, noviembre 06, 2017

La fuerza de la costumbre.

Cuando analizamos las razones por las que la gente hace o deja de hacer algo, la fuerza de la costumbre se encuentra entre las más poderosas de todas ellas. La costumbre es la base de todo aquello que hacemos porque "siempre ha sido así", o "porque nunca a sido de ese otro modo".

Resulta curioso escuchar a los secesionistas criticar a los que no lo son porque creen que estos últimos no lo son por la fuerza de la costumbre. Como diría ellos, porque tienen, tenemos, miedo al cambio que ellos auguran tan positivo.

Lo que no percibe el secesionista es que a ellos los ha movilizado sobre todo la fuerza de la costumbre.

El problema estriba en que son muchos los que opinan que la mayoría de las cosas que tienen, siempre han sido así y tienden a creer que todo lo que hacen solo puede traer más... y nunca perder lo conseguido, porque lo que tienen siempre fue así.

Es como cuando mis hijas piensan que el tiempo en el que no había teléfonos móviles es cosa del pasado, que para ellas siempre hubo internet y que este tipo de cosas son de las que llegan para quedarse y nada puede hacer que involucionen.

Después de haber vivido en varios países y tener amigos en todo el mundo, conozco gente que ha pasado por circunstancias en las que pensaban que las cosas solo podían quedar igual o mejor. La fuerza de la costumbre no les permitía ver una situación en la que no pudieran comprar pan a pesar de tener dinero para hacerlo porque no había ninguna panadería produciendolo... esas cosas que cuando se ven por la televisión nos hacen reaccionar diciendo, eso no podría pasar aquí.

Al indepe que se le dice que puede quedar fuera de la UE enseguida le sale la respuesta fácil que muestra efectivamente que no todo ha sido siempre igual, "España no lleva tanto tiempo en la UE", los hay, yo entre ellos, que recuerdan un tiempo en el que efectivamente eramos capaces de vivir sin el paraguas de la UE. Pero ese indepe, que recuerda lo mismo que yo, parece no darse cuenta de lo mucho que hemos ganado por participar de tan selecto club. Es cierto que los hay que han ganado más que otros, pero en conjunto, hemos salido beneficiados. La costumbre le delata cuando habla del franquismo como si ahora estuvieramos en una extensión del mismo porque las referencias a las cartillas de racionamiento, el hambre que pasaron muchos españoles ya no figura en su recuerdo, ya no es algo de toda la vida, alqo que siempre estuvo allí y sin embargo los hubo que no viviendo tan mal en la república, tuvieron que huir a una Europa en la que nos recibían como se reciben ahora a los que escapan de Siria y donde muchos acabaron desplazados de campos de refugiados en Francia a campos de concentración de Alemania. Muchos de ellos no volvieron nunca, estoy convencido de que para ellos, cualquier tiempo pasado sí fue mejor.

Conozco gente de Sarajevo que ahora viven su nacionalismo con mucho patriotismo, pero que no tienen la menor duda de que en Yugoslavia vivían mejor. Sus hijos viven felices porque "siempre ha sido así" y todo parece mejorar pero al margen de un recuerdo difícil de borrar y de quien sabe cuantos muertos o desplazados, la mejoría actual no les lleva a una vida mejor que la que tenían hace más de 20 años. Incluso ahora, con el exodo masivo de gente de Siria, sería relativamente fácil encontrar a quien no hace tantos años se sentaba a disfrutar de una bebida en una terraza de Damasco (invito a quien tenga curiosidad para buscar en Internet uno de esos programas de españoles por el mundo para ver lo que era y compararlo con lo que es ahora).

Carl Sagan contaba en su última obra que tenía una postal enmarcada en su cuarto de baño "de un tal James Day, de Swansea Valley, Gales. Dice así:
Querido amigo:
Sólo unas líneas para decirte que estoy vivo y coleando y que lo paso en grande. Es magnífico.
Afectuosamente, WJR

Está firmada con las iniciales casi indescifrables de alguien llamado William John Rogers. En el anverso hay una foto en color de una espléndida nave de cuatro chimeneas y la mención «Transatlántico Titanic de la White Star». El matasellos lleva la fecha del día anterior a aquel en que el gran barco se hundió llevándose consigo más de 1.500 vidas, incluida la del tal Rogers."


Carl Sagan la miraba para recordar que las cosas no son siempre así, que pasarlo en grande puede ser un estado de lo más provisional e ilusorio y de hecho, mientras escribía aquel libro se enfrentó varias veces a la muerte hasta que ésta le superó. (El libro, como la mayoría de Carl Sagan bien vale la pena dedicar el tiempo que cuesta leerlo, "Miles de Millones").

A lo que voy es que la fuerza de la costumbre influye también en esos independentistas que creen que lo que ya tienen es inmutable. Creen que esas carreteras, esos hospitales, farmacias, restaurantes, comercios y playas, estuvieron siempre ahí, y lo que es peor, piensan que seguirán ahí hagan lo que hagan pues todo lo que pueden conseguir se añadirá a lo ya conseguido y por desgracia no es así. Vivimos como Willian John Rogers en su postal, sabemos que la vida es efímera, pero los logros que conseguimos durante la misma, también.

Nadie puede pensar que España como nación permanecerá durante una eternidad y no hace falta llegar al momento en el que todo cambiará en cuanto el sol acabe su ciclo de vida dentro de cinco mil millones de años. No, las fronteras y los estados acabarán cambiando mucho antes. El padre de la patria turca Kemal Ataturk nació en Salónica, segunda ciudad en importancia de la Grecia actual, pero él siempre fue turco... más bien, otomano. Los países evolucionan, pero no necesariamente a mejor, que se lo pregunten a los habitantes de Persia... la Irán de los años 60, tan parecida a la España de la misma época, solo les faltaba el 600 en el nodo. España sí mejoró, tenía mucho camino para mejorar, pero en Irán solo mejoraron aquellos que pensaban que estarían mejor después de muertos (no tanto porque hubieran mejorado como por el hecho de que no se conoce de ninguno de ellos que haya vuelto para decir que no existe ese paraíso con sus vírgenes y sus sombras).

Olvidarse de lo conseguido, o lo que es peor, negar que se trate de una mejora que como tal es susceptible de perderse, es la peor de las enseñanzas que se puede transmitir en un sistema educativo, y por desgracia es lo que está ocurriendo, ya no solo en Cataluña sino en toda España.

Lo peor, es que además lo hacen vendiendo quimeras del pasado, ¿es que de verdad pretenden repetir los errores del mismo?, porque si se trata de errores, el pasado de España es una gran colección de errores, en eso no se podría negar que los secesionistas catalanes son españoles de los de siempre.

Claro que aciertos también hubo, pero en la historia de España no hay muchos aciertos cuando se trata de dividir. Por lo general, al dividir en dos, la suma de las partes nunca nos ha dado la cantidad inicial. La división, forzada o no, siempre ha resultado bastante negativa para la parte secesionada y eso que en algunas ocasiones, se trataba de partes que ciertamente tenían una riqueza natural que les debería haber convertido en una gran nación.

No creo que consideremos que el Sahara, Marruecos, Cuba, Guinea o Filipinas sean un ejemplo a seguir y se trata de todas las secesiones de la historia reciente de España. Ciertamente, la mayoría de las secesiones del territorio no tuvieron otra consideración que la de colonias. Cuando las provincias españolas de África ganaron dicha consideración ya era demasiado tarde y de nuevo, son muchos los que vivían en las mismas que miran ahora con pena aquel pasado que perdieron y que si encima lo hacen mirando a la España actual, seguramente se lamentan de no haberse manifestado de otro modo.

El futuro de la España actual lo es como parte de la Unión Europea, perder parte de su independencia legislativa y económica dentro de una UE más cohesionada no significa perder un ápice de su cultura e idiosincracia como tampoco lo ha perdido Cataluña en los últimos 40 años como parte de España, más bien al contrario, corre el riesgo de morir de éxito en su empeño en crear un espíritu nacional catalán. Toda la riqueza de Cataluña lo es en virtud de su pertenencia al conjunto de España, las carreteras que se construyen en toda España con los beneficios de la industria y comercio catalanes, se utilizan para que Cataluña siga comerciando y vendiendo sus productos al resto de España. No se prospera a costa de otros, sino gracias a los mismos y ese es el futuro que se pretende lograr en una Unión Europea futura.

Es interesante ver que el secesionismo catalán no vende la salida de la UE como hacen los pocos apoyos que reciben del resto de Europa. El euroescepticismo se basa precisamente en las mismas ideas que mueven el independentismo catalán y por ello genera corrientes de adhesión entre los que no quieren una Europa unida. Resulta curioso y contraproducente que los lideres secesionistas vendan la idea de que seguirán siendo Europa cuando en realidad son una bomba que de prosperar acabará destruyéndola.

La fuerza de la costumbre les hace creer que Europa ha estado siempre ahí, pero no. En realidad es un invento moderno que corre el riesgo de desaparecer por culpa de los nacionalismos, los mismos que destruyeron una Europa muy distinta de la actual a principios del siglo pasado, los mismos que la volvieron a destruir a mediados del mismo siglo y esos que ahora, vuelven a insistir en volverla a destruir amparándose en una revolución que cínicamente denominan de las sonrisas. Digo cínicamente porque los mayores criminales de la historia, tenían la costumbre de sonreir cuando cometían sus crímenes... cosas de la costumbre.

Ya se que es publicidad... pero creo que necesitaba terminar el post con algo positivo de la costumbre.